En esa fiesta y en otra que ya había ido regalaron chanclitas, para que las mujeres pudieran quitarse los zapatos y descansaran, a mi se me hacía medio guarra la idea (dijera una amiga, pues sí, como yo no uso zapatillas...) pero después de que Novalee se fue a sentar a mi mesa creo que tendré que reconsiderar el asunto
y todavía ni bailaba el vals la quinceañera... ¿Se imaginan cómo acabó Novalee?...
Pues dormida... se cansó pronto de bailar y ni pastel comio, el pastel estaba re rico.

No hay comentarios:
Publicar un comentario